
“¿Y no va a comer?” Preguntó papá.
“¡Ya le hablé, pero se levantó tarde y acaba de desayunar, ¿crees que va a andar querer comiendo?!” Bufó irritada mamá.
“¿Se ha desvelado en el PC?” Preguntó él.
“Ya lo sabes, siempre es así. ¡No hace nada en casa, no limpia su cuarto, no lava el plato, no barre el patio y no saca la basura, ¿no puede hacer algo mejor e irse a dormir temprano?!” Exageró enojada.
“¿Y qué quieres que yo le diga?”
“¡Que le apagarás el Internet!”
“Ay, mujer… Mejor déjalo así”
“¡No le metes presión!, ¡incluso a dejado de comer!, ¿¡qué cree: que dejando de comer no engordará o qué!? ¡Sí se la pasa así igual terminará engordando por no moverse!”
“Es joven, déjala” Le restó importancia el padre, fastidiado de la misma discusión en casa, y sólo se quitó la chamarra para dejarla en el respaldo de la silla.
La madre refunfuña y vuelve a servir “¿¡ ___ VENDRÁS A COMER O NO!?” Le grita a la joven sin saber que ésta ha escuchado todo.
“¿Para qué le gritas si no escuchas lo que dice ella?” Gruñe el padre levantándose para dirigirse a la recámara de su hija, toca la puerta y luego la abre. “¿Quieres comer?” le pregunta con cansancio del trabajo.
“No, papá, gracias” Contesta ella sin dejar de ver el computador mientras sigue dando hacia abajo el cursor en Tumblr, mirando todas ésas imágenes bonitas de paisajes y animales.
“Entiendo, pero come luego” Pero el hombre no se va, por lo tanto la muchacha asiente murmurando un ‘sí’. “¿Segura?” pregunta él, ella suspira y se voltea para verle y sonreír “Sí, papá, anda a comer que terminarás saliendo tarde” le contesta, quedándose más tranquilo, pues sabe que se ha saltado las comidas, la deja tranquila donde siempre.
Es entonces cuando la joven cambia la pestaña, donde hubo imágenes bonitas, ahora sólo hay imágenes de personas con cortes sangrantes de sus muñecas o muslos; los ojos se le humedecieron mientras recordaba lo que había dicho su madre y se mordió el labio para no sollozar, miró hacia aún lado donde había colocado su caja personal -la cuál su madre tenía prohibido tocar, y lo respetaba-, la agarró para abrirla y una navaja pequeña le dio la bienvenida.
La tomó entre los dedos, sintió la frialdad que llevaba consigo mientras cerraba los ojos, se imaginó cortándose los muslos, le dio escalofríos y casi sintió que le quemó el muslo derecho impaciente; abrió los ojos dispuesta a hacerlo, cuando su dashboard se actualizó, una chica había puesto un texto sobre amarse a uno mismo pese a lo que dijeran los demás. Lo leyó completo, y, para cuando lo terminó, estaba llorando. Se puso las manos en la boca para callarse, movió el cursor para poner la otra pestaña que consistía en los paisajes y, después, se calmó; se limpió el rostro con cuidado, porque sí su madre abría la puerta y le miraba los ojos rojos no sabría que decirle, para luego regresar la pestaña.
Apretó el botón de “rebloguear” y añadió un comentario antes de mandarlo con respectivas etiquetas.
<Algún día seré todo lo que me proponga y, luego cuando les vea, con algo de malicia -por qué no-, me permitiré pensar: “¿Recuerdan cuando me decían que era ésto y aquello y ahora soy (en cierta forma) mejor que ustedes?, ja, qué chistoso, ¿no?”, pero sólo caminaré con la cabeza en alto y no comentaré nada a saludar, pues cada quién termina pagando. Hermosas palabras, gracias>.
Giró hacia el espejo y le regresó la mirada una muchacha con cierto orgullo y confianza en la mirada, le sonrió y se volvió a posicionar para tomar la cuchilla y guardarla en su lugar.
Dentro de ella, ya no habitada ésa necesidad de nuevo.
En realidad comemos toda la tarde:Hacemos nuestras “performances”:
Nos morimos de la risa:Pero cuando mi mama entra a la habitación: “Mamá, por favor. Interrumpes nuestra lectura”
(Fuente: horanlatigable)
Yo no suelo desahogarme en cualquier red social que tenga, tanto porque me da vergüenza, cómo que me da… No sé, cosa, supongo; pero estoy cansada, y yo realmente he llegado a mi límite, así que sólo quiero sacar ésto ya… Y elegí Tumblr porque -casi- nadie te tacha de cosas, o bien, ni te leen, so…
Muchas personas se quejan de sus padres, yo incluida, me quejo de todo y nada, pero meramente es para sentirse nada más bien y dejar salir lo de ése momento… Cosas mínimas, cosas que luego olvidas y andas toda feliz de nuevo. En cambio, hay otros donde se quedan como cicatrices incapaces de borrar, ésta es una.
Siempre he tenido autoestima bajo, y todo gracias a mi hermano. No es que le culpe, al menos no del todo, pero hay veces en las que simplemente me despierto y digo “Me siento bien… Bonita, inteligente” y cosas así, entonces, llega algún familiar y te vuelve a hundir. “¿Por qué me dice éso?, ¡él era así!, ¡no me culpes a mi!” piensas, pero sólo pones una expresión aburrida y te regañan más. Qué tontería.
Soy alguien que puede parecer ruda, mamona, simplona, y varias cosas más, a simple vista, pero no soy totalmente así -pues todos tenemos nuestros carácter-…
Soy la persona que da cariño muy rápido -y sale lastimada primero-, soy la persona a la cuál se le debe ganar la confianza, soy la persona que piensa -unas mil veces- antes de actuar, soy la persona que teme el rechazo, soy una persona que ve la portada antes de juzgar el libro, soy la persona que entiende las situaciones -pero no siempre las traga-, soy la persona que todos creen es fuerte -y llora en la almohada-.
Soy la persona que le duele ser comparada.
La comparación… ¿Cuántos no sufren por las comparaciones que se les hacen? Y más si tienes hermanos.
A mi me suelen comparar con mi hermano, para bien o para mal, y es aquí donde principalmente va mi desahogo.
Mi mamá dice que mi hermano y yo no hacemos nada -lo cuál la mayoría de las veces es verdad-, pero luego dice “Ah, mentira, al menos Alexis me limpia la casa, ¡pero tú Michelle, ni de tu pinche cuarto sales” Y muchas cosas más.
{No es como si le reprochara a mi hermano, pues yo sé que de todo lo que ponga aquí, él también tiene sus cosas}
Mamá se queja con sus amistades, entonces, yo quiero decir mis cosas aquí, quiero que realmente vea porqué soy como soy…
Bueno, mamá, -que obviamente no leerás ésto-, no sé si sepas, pero…YO soy la que da su dinero a papá cuando se necesita, mientras tu hijo hasta te lo roba.
Y pese a todo lo que pongo aquí, pese a las quejas que me des, o las críticas, o lo que te guste más. O pese a lo que yo me queje, te despotrique y así. SÉ que me amas. Y sé que sabes que yo te amo.
Por éso, yo puedo ser fuerte por ti, y por mi. Y por mis mejores amigas, y por mi hermano, y por mi papá, y por quien yo quiera; porque así me enseñaste a ser.
Te amo.
(Fuente: explosi0ns-s)